viernes, 29 de mayo de 2009

¿Por quién votar?

"La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados." Groucho Marx

Estamos ante el umbral de las elecciones y la contienda electoral no despierta el interés de los ciudadanos. Es comprensible, las elecciones intermedias no generan tantas expectativas como las presidenciales y en México, el sistema de partidos políticos tiene una enorme desaprobación.

El problema práctico es que los ciudadanos están decepcionados tanto de los actores como del proceso en sí. Hay indicadores claros al respecto. La encuesta de El Universal para el mes de Marzo de este año, indicaba que 23 por ciento de los ciudadanos afirma no tenerle confianza al proceso electoral (resultado de las elecciones del 2006).

La encuesta de Mitofsky (Febrero del 2008) respecto a la confianza en las instituciones revela que los Partidos Políticos tienen un 5.5 de calificación (de 10 puntos posibles), la más baja de todas las instituciones evaluadas. La calificación es casi la misma para Diputados y Senadores con una calificación de 5.9 para ambos.

Las cifras son contundentes y el ambiente de confrontación ahonda el desinterés de los mexicanos en este proceso.

El resultado es obvio, el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP), de la Cámara de Diputados, estimó que en las elecciones intermedias del julio próximo, el abstencionismo fluctúe entre 65 y 69 por ciento.

Entre el 31 y 35 por ciento de los mexicanos en edad de votar decidirán por todos nosotros.

El sistema mexicano está diseñado de tal manera, que no se requiere una votación mínima para validar la elección, por lo que los partidos descansarán sobre su voto duro y el de algunos simpatizantes.

Esto nos obliga a reflexionar, a los que sí votaremos y no estamos afiliados a ningún partido, ¿por quién votar? Es una cuestión difícil, con la izquierda dividida y con el PAN y el PRI enfrascados en una guerra de lodo para probar cuál de los dos es más sucio.

La respuesta es más o menos clara. Hay que estudiar las propuestas de los candidatos y las plataformas de sus partidos, no hay que olvidar que de los diputados depende la agenda legislativa, en puntos tan sensibles como la reforma hacendaria (de la que ya todos los partidos hablan), la propuesta del señor Calderón sobre reformas al sistema de seguridad para darle legalidad a la actuación al ejército fuera de los cuarteles y otros temas importantes.

Esta elección se trata de los partidos, así sin más. Las bancadas deciden en bloque, pocos diputados en lo individual votan en sentido contrario a su bancada, entonces ¿con quién coincide usted?

La agenda del PAN es clara: ataque militarizado al narcotráfico, control de variables macroeconómicas, financiamiento del gobierno a través de impuestos de la base cautiva de contribuyentes, oposición a toda la agenda social progresista e imposición de la visión católica de lo que debe ser México. No tienen proyecto de país.

La del PRI: depende de qué les convenga, están perfilando a Enrique Peña Nieto para las elecciones del 2012, así que probablemente apoyen o impulsen alguna que otra propuesta de alto impacto social, aunque en lo local se están asociando al PAN para impulsar legislación anti-aborto y ganar la sipmatía de la iglesia católica para que esta no genere animadversión en su contra. Ya conocemos su proyecto de país.

La del PRD: la agenda de los Chuchos, sin más. Con Jesus Ortega en la presidencia del PRD y Jesús Zambrano como diputado. Impulsarán a Ruth Zavaleta en Guerrero y tratarán de conservar sus gobiernos locales. Respecto a la agenta legislativa, no les conozco propuesta alguna para remediar la difícil situación económica. "Comprar productos mexicanos" no es una propuesta legislativa, "así sí gana la gente" tampoco. No sé cuál sería el proyecto de país de este PRD desfondado y dudo que ellos lo sepan.

PT y Convergencia: Juntos en las elecciones federales e intercalando en los estados respecto a la fuerza de cada uno. Con la agenda de López Obrador como oferta de campaña pero dudosamente en el ejercicio legislativo, dependerá del tema.

PSD: Impulsan alguna que otra propuesta de avanzada respecto a derechos civiles, pero la dirigencia es un tanto ambivalente, se alían con el PRI, PAN o PRD por igual y la última elección de su dirigencia dió suficiente material para estar asustados de ellos.

Nueva Alianza: Elba Esther Gordillo, sin más.

Partido Verde: Alianzas con PRI o PAN dependiendo del tema y del dinero en cuestión. Pena de muerte a secuestradores parece ser el principal tema de su agenda. Irreal, impráctica y ridícula en mi muy humilde opinión.

Esas son las opciones y hay que elegir una de ellas.

Es importante concientizar a las personas que están pensando en acudir a votar para anular su voto, que lejos de lograr mandar un mensaje de rechazo a los partidos para que estos se sientan moralmente obligados a cambiar (porque los votos nulos no los obligan legalmente a nada), más bien contribuirán a validar su elección. Más importante que esto, estarán dejando la decisión en manos de la gente que sí votó por algún partido, ya sea por su afiliación, simpatía o por el siempre socorrido sistema de acarreo y compra de votos que practican todos por igual.

Y citando a Javier Sicilia:

"Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a los presos de Atenco y de la APPO, y hacer que Ulises Ruiz salga de Oaxaca."

Lourdes Lorence Quiñones

lunes, 18 de mayo de 2009

Gracias Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti


Por razones obvias, romperé mi regla sobre no publicar en este espacio textos que no hayan sido escritos por mí y me despido de mi escritor favorito con uno de sus poemas.

Chau número tres

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

Mario Benedetti

Vives en mí para siempre...

lunes, 4 de mayo de 2009

Queja

Me quejo conmigo misma. Llevo casi medio año con el famosísimo bloqueo de autor y justo ayer en la noche me llegó a borbotones la inspiración... y no había una sola hoja en donde escribir.

Tuve que batallar conmigo misma, eran las 3 de la mañana y seguro había alguna hoja, un estado de cuenta, publicidad, cualquier cosa con el dorso disponible, pero tenía sueño. Total que decidí seguir la vieja estrategia del cuadernito en la mesa de noche, aunque siento la pérdida de lo que tenía que decir ayer.

Algo sobre el papel de la novela en la actualidad, ¿o era poesía? Esto del estado semi-consciente cuando te llega la inspiración es desesperante. Estoy leyendo "El Cuaderno Dorado" de Doris Lessing y la diátriba de Anna sobre la novela moderna me cayó bien. La señora Lessing o su personaje opinan que la cualidad que hace novela a una novela es el componente filosófico, la demás producción en forma de novela es el estadío superior del periodismo, nada más.

Total que me quejo, no porque lo que yo tenga que decir al respecto sea la revelación mundial, sino porque sonaba interesantísimo en mis sueños, jejeje.

jueves, 26 de febrero de 2009

Onanismo

¿Qué amor más grande a la vida?
¿Qué alabanza más pura a la creación?

Un cuerpo, templo de Afrodita
dos manos, alas de golondrina
el salobre sabor del mar, que envuelve
el vaivén de las olas, que rompen
con ansiedad insaciable, traviesas.

Bate el corazón, tambor asincopado
su sonido enmudece y provoca
marca el ritmo del oceano henchido
que rompe, cada vez más furioso
castigando a la playa, que lo contiene.

Bate ahora, con alas de colibrí
que alcanza la miel, y de ella bebe;
el mar ahora esclavo, sometido
acaricia manso la superficie
que nunca erosiona.

Y es que Eros juega a ser escultor,
juega a tratar de atrapar el viento,
el aire caliente que exhalan los cuerpos
que se aman a si mismos y entonces... al universo.

jueves, 12 de febrero de 2009

Dios no existe


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El teléfono está sonando, despierto repentinamente. Me cuesta trabajo abrir los ojos, así que intento descubrirlo con las manos. Pum, pum, pum, suena un par de veces, hasta que doy con el aparato.

- ¿Bueno? – digo casi ronco
- ¿Gabriel? – suena la voz temblorosa de un hombre
- Sí, ¿qué pasó? Me despertaste
- ¿Ya viste el periódico? – pregunta casi susurrando
- ¿Qué pasa con esta preguntadera en la mañana? No, no lo he visto, cancelé la suscripción, me cuesta menos pagar el Internet.
- No el nacional, Gabriel… el local ¿no has salido de tu casa?
- Te acabo de decir que me despertaste, Arturo
- Sí, sí, perdón – dice contrariado – Sal a comprar el periódico local, cuando lo tengas en las manos me marcas.

Cuelgo el teléfono. Que ganas de joderle a uno el día, pienso mientras me incorporo de la cama. Volteo a ver el piso, buscando mis sandalias, me las pongo mientras bostezo y volteo a ver el reloj. Las siete de la mañana, las pinches siete de la mañana.

A este cabrón no le bastó con verme todo el día ayer, me despierta en mi único día de descanso; no se puede esperar a que nos veamos mañana, ¡está peor que mi ex mujer! – me quejo con el gato, que asume que lo estoy regañando y sale corriendo de mi cuarto. ¡Gato maricón! Le grito, pero ya ni él me escucha.

Ahora hay que salir a comprar el periódico, a ver si no me topo con doña Esperanza, no soporto los sermones en la mañana.

Me pongo la playera que traía puesta el día anterior. Está sucia, pero no me he bañado, no tiene caso ponerme una limpia, me justifico.

Salgo del cuarto, paso por la sala, a donde se fue a dormir Demóstenes, el gato maricón. Le pateo un poco el sillón, pero esta vez no se para, sólo me maúlla. ¿No estés chingando? Le pregunto mientras sonrío. Me volteo y veo la puerta, al lado derecho la única mesita que me dejó Rosario y encima las llaves, que boté en cuanto entré a la casa en la madrugada.

Pinche Arturo, más te vale que sea importante.

Voy saliendo de mi casa y me encuentro de frente a doña Esperanza.

- Buenos días – le digo apenas sonriendo
- Buenos días, don Gabriel, que milagro verlo tan temprano. ¡Qué Dios lo bendiga! – me grita, mientras yo me alejo lo más rápido posible.

“Dios no existe, los seres de la naturaleza se sostienen por si mismos”, pienso. La imagen de Ignacio Ramírez me viene a la mente, la única que tengo clara de él, en el mural de Rivera, con el cabello cano y la expresión seria.

Llego a la calle, huele a gorditas de frijol y a detergente, la señora del restaurante que está a un lado de mi edificio está lavando su piso, antes de recibir a los obreros de la armadora de autos, que salen a desayunar a las ocho.

Buenos días, le digo de buena gana. Ella me sonríe y continúa lavando.

Cruzo la calle corriendo, aunque no hay carros circulando por mi calle a estas horas. Las pinches siete de la mañana – me repito - ¿ahora qué Secretario se murió o a quién mataron? Me detiene en seco esa pregunta. Que no haya sido la gente de la sierra, pinche ejército, les rodean la comunidad cada que hay asamblea.

Continúo el camino al puestito de revistas, esta vez ya no me quejo de la hora, voy repasando la lista de nombres de la gente con la que nos reunimos ayer, como si descartarlos como víctimas en mi mente los protegiera de hechos dados.

Llego al puestito, que atiende en la mañana un señor de mediana edad. Usa unos curiosos lentes de fondo de botella, y parece molestarle el concepto mismo de los viene-viene, porque se la pasa discutiendo con los que administran el espacio hasta donde le da su limitada vista. En la tarde lo atiende su hija, una adolescente gordinflona a la que no le molestan los viene-viene, ella pasa su tiempo contenta hojeando las revistas que vende y haciendo su tarea.

- Buenos días, don Chava
- Buenos días, me contesta sin levantar la mirada. No hace falta, reconoce mejor a la gente con el oído que con los ojos.
- ¿Me da el periódico local? La urgencia por saber lo que hizo la crema y nata de esta ciudad el fin de semana me carcome – le digo casi riendo.
- Ándele, son 12 pesos. La edición del domingo, con fotos a color de las fiestas a las que no nos invitan es más cara.
- Gracias don Chava, y dígale a su hija que si quiere matar el tiempo con material más valioso que la Vanidades, le puedo prestar algunos libros.

El asiente ya sin ponerme mucha atención, se voltea de inmediato a gritarle a un viene-viene que mandó a un despistado a estacionarse enfrente de su puestito. Me alejo escuchando la discusión. Ah que don Chava, a ver si no le parten la madre los del sindicato de viene-vienes, pienso mientras niego divertido con la cabeza.

Llego agitado a la puerta de mi departamento, regresé casi corriendo, esperando que el periódico no me vomite una nueva lista de detenidos. Lo hojeo rápido y no encuentro ninguna nota sobre operativos militares, nada que llame mi atención. Tomo el teléfono y marco el número de Antonio, me contesta al segundo tono.

- ¿Bueno?
- ¿Qué pasó compadre? ¿Cuál es tu noticia urgente? Si me levantaste para que viera las fotos de la boda de la hija del gobernador te desheredo y ya no te quedas con Demóstenes.
- ¿Ahí tienes el periódico?
- Sí, no veo nada, ¿qué pasó?
- Ve la página cuarenta y dos, una notita del lado derecho.

Paso las páginas, llego a la cuarenta y dos, que es parte de la sección de nota roja, justo antes de los avisos de ocasión. “Hombre decapitado, encontrado en la carretera. No hay sospechosos…”, leo.

- ¿Y esto?, le pregunto francamente confundido
- El señor al que le dimos aventón ayer, Gabriel - me dice con la voz entrecortada – sigue leyendo.

“…El horrendo crimen se cometió justo debajo del puente del kilómetro ochenta y seis, en la carretera federal a México. La víctima era un hombre de entre 45 y 50 años, de tez morena. El cuerpo no ha sido reclamado…”

La sangre se me hiela, balbuceo algunas palabras y cuelgo. El teléfono vuelve a sonar varias veces, pero ya no contesto, estoy tratando de recordar el regreso a mi casa. La memoria me regresa invariablemente a la misma escena.

Estamos en la sierra, la gente de ese pueblo nos contactó por casualidad, en una reunión sobre el campo mexicano y las “Metas del Milenio” de la ONU. Meses después ya estábamos armando un proyecto de exportación de mermelada de nopal a la Unión Europea.

El problema es que la comunidad se organizó originalmente para protestar por un proyecto de desarrollo urbano del gobierno estatal, que iba a afectar el bosque y el abastecimiento de agua de varios pueblos alrededor, el suyo incluido. A partir de ese momento han sido constantemente acosados por la policía estatal y, recientemente por el ejército, con la justificación de los operativos contra el narcotráfico.

Ya van en el tercer operativo, en todos ha habido detenidos, los acusan de cosas como tráfico de enervantes o secuestro equiparado y ataque a las vías generales de comunicación. Dos de ellos no fueron presentados ante el Ministerio Público, por lo que ya nos volvimos expertos en la peregrinación burocrática para solicitar información sobre los detenidos.

Mientras tanto, hemos tratado de llevar todos los apoyos materiales que nos ha sido posible. Ayer estábamos terminando de asignar tareas para concluir el proyecto de exportación y repartiendo despensas y material didáctico bilingüe, que logramos canalizar a través de una ONG.

Terminamos tarde de descargar, para llevar las cosas Antonio y yo ocupamos una camioneta que nos prestó su primo, es de sólo dos plazas pero tiene una cajuela grande, perfecta para la tarea de ese día. Había que devolverla al día siguiente, por lo que decidimos regresar, sin importar la hora.

Veníamos de regreso, tratando de sintonizar alguna estación de radio decente, pero las esperanzas se nos esfumaron entre K-paz de la Sierra y el nuevo éxito de Britney Spears.
A la mitad del camino, nos encontramos a un hombre con pinta de campesino, pidiendo aventón. Nos detuvimos y le dijimos que no había espacio en la cabina, pero que podía subirse a la cajuela. Cuando llegamos a la ciudad, Antonio se bajó para avisarle que podía bajar, pero ya no estaba ahí.

Aventuramos un par de teorías sobre el momento en que debió haber saltado de la camioneta, despavorido por el frío o nuestra conversación. La música resultó ser nuestro villano favorito, nos gustó la idea de un campesino, amante de Wagner, que es incapaz de soportar un trayecto de su camino, amenizado por los éxitos de los Temerarios.

No teníamos como imaginar lo que le pasó. Releo la noticia, pero cada vez me duele más. Me duele no saber su nombre, me duele saber que nadie ha reclamado el cuerpo, y me duele la frase final del articulito de la sección de nota roja: “la decapitación apunta a un ajuste de cuentas del narcotráfico.”

Claro, la conclusión lógica viene de suponer que es un campesino que plantaba marihuana y murió víctima de un ajuste de cuentas. ¿Quién va a aventurar la posibilidad de que un par de pendejos no pensaron que el hombre que venía parado en la cajuela de su camioneta, no iba a reaccionar suficientemente rápido ante el inminente impacto de un puente bajo, que se le acercaba a 120 kilómetros por hora?

Cierro los ojos y la imagen me persigue. ¿Cómo le pide perdón un ateo a un muerto, sin que interceda el cielo?

Perdóname, digo en voz baja.